Ciudad de México.— Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) revela que el Gobierno de Venezuela utilizó la figura de un canje humanitario para exportar millones de barriles de petróleo en pleno régimen de sanciones internacionales, a través de la empresa mexicana Libre Abordo.
De acuerdo con documentos oficiales revisados por MCCI —entre ellos contratos, autorizaciones de zarpe, facturas y certificados de carga—, el esquema fue presentado formalmente como un intercambio de petróleo por alimentos (maíz blanco y otros bienes). Sin embargo, el suministro de alimentos quedó mayormente en el papel, mientras que el crudo venezolano fue embarcado, facturado y revendido en mercados internacionales.
En este mecanismo, Libre Abordo actuó como consignataria, operadora logística y comercializadora del crudo venezolano, a pesar de no contar con experiencia previa en el sector energético o comercio exterior.
Según la investigación, la maniobra fue gestionada desde las estructuras de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la Corporación Venezolana de Comercio Exterior (CORPOVEX), con el respaldo de las autoridades marítimas de Venezuela para permitir el zarpe de buques cargados de petróleo.
Los contratos presentados como ayuda humanitaria, según los documentos obtenidos, facilitaban que Libre Abordo recibiera crudo consignado y luego lo colocara en mercados internacionales, cobrando los pagos fuera del sistema financiero estadounidense, lo que permitió —en la práctica— evadir parte de las sanciones impuestas por Estados Unidos.
La operación ha sido objeto de investigaciones y sanciones internacionales. Datos de autoridades estadounidenses señalan que Libre Abordo y otra firma vinculada actuaron para ayudar a PDVSA a eludir las sanciones, revender amplios volúmenes de petróleo y gestionar cobros fuera del sistema bancario norteamericano.
Hasta ahora, la investigación de MCCI detalla cómo, bajo la justificación de un acuerdo humanitario, la exportación de crudo fue superior a lo que los contratos de alimentos habrían justificado, lo que plantea dudas sobre la transparencia del esquema y su impacto en la eficacia real del supuesto canje humanitario.






