Brian Cogan impone cadena perpetua a “El Mayo”
Zambada, de 76 años, admitió en agosto de 2025 haber participado en una conspiración de crimen organizado y encabezado una empresa criminal continua, delitos relacionados con sus actividades al frente del Cártel de Sinaloa.
Los cargos contemplaban obligatoriamente la cadena perpetua. La declaración de culpabilidad ocurrió después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció que no solicitaría la pena de muerte en su contra.
Durante la audiencia de sentencia, Zambada se dirigió al tribunal mediante un intérprete y ofreció disculpas a las personas que sufrieron o resultaron afectadas por sus acciones.
El capo mexicano se convirtió así en uno de los narcotraficantes de mayor relevancia sentenciados por la justicia estadounidense desde 2019, cuando Joaquín “El Chapo” Guzmán recibió cadena perpetua en ese mismo país.
Decomiso por 15 mil millones de dólares
Como parte del acuerdo alcanzado con la Fiscalía estadounidense, Zambada reconoció haber encabezado durante décadas una estructura criminal responsable de traficar millones de kilogramos de cocaína y otras drogas.
El tribunal también formalizó una orden de decomiso monetario por 15 mil millones de dólares, cantidad atribuida a los beneficios obtenidos mediante las operaciones del Cártel de Sinaloa.
La captura que terminó con décadas prófugo
“El Mayo” Zambada fue detenido en julio de 2024 junto con Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, después de que la aeronave en la que viajaban aterrizó en una pequeña pista de Nuevo México.
Guzmán López también se declaró posteriormente culpable de cargos relacionados con el tráfico de drogas.
Hasta su captura, Zambada había conseguido evadir durante décadas a las autoridades. A diferencia de “El Chapo”, era considerado un dirigente discreto que participaba directamente en las operaciones cotidianas, negociaciones y decisiones estratégicas del Cártel de Sinaloa.
Joaquín Guzmán Loera, por su parte, cumple una sentencia de cadena perpetua en la prisión federal de máxima seguridad de Florence, Colorado.
DEA advierte que continuará persiguiendo a los cárteles
Terrance Cole, director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), afirmó que la sentencia representa una advertencia para los dirigentes de organizaciones criminales internacionales.
“La sentencia de hoy envía un mensaje claro a todos los cárteles y a todos los líderes terroristas extranjeros: sin importar cuán poderosos lleguen a ser o cuánto tiempo evadan a la justicia, la DEA no dejará de perseguirlos”, afirmó Cole en un comunicado difundido por la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York.
El funcionario responsabilizó a Zambada de contribuir durante décadas al crecimiento del Cártel de Sinaloa, de corromper instituciones públicas y de introducir drogas como el fentanilo a Estados Unidos.
“La justicia no tiene fecha de caducidad, y nuestra determinación tampoco. Seguiremos actuando contra los líderes del Cártel de Sinaloa y contra toda organización criminal que amenace al pueblo estadounidense”, declaró el director de la DEA.






