Morelia, Michoacán.- Lo que debía ser una jornada de celebración por el 216 aniversario del inicio de la Independencia de México terminó convertido también en un escenario de protesta.
Integrantes de la Resistencia Estudiantil de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y colectivos feministas interrumpieron momentáneamente este miércoles el desfile cívico-militar en Cuernavaca para exigir justicia por el feminicidio de la estudiante española Claudia Tacoronte Aguilera y denunciar la violencia contra las mujeres en Morelos.
El contingente fue contenido inicialmente por elementos de seguridad en el cruce de Hidalgo y Matamoros. Ante el bloqueo, algunos manifestantes se tendieron sobre el asfalto hasta que finalmente pudieron avanzar.
Con el grito de “¡Justicia, justicia!”, un grupo de feministas ingresó a la ruta del desfile para hacer visible su reclamo. Las manifestantes portaban pancartas con consignas como “Morelos sede del feminicidio” y “UAEM feminicida”.
La protesta ocurre apenas cuatro días después del asesinato de Claudia Tacoronte, una estudiante española de 21 años que realizaba un intercambio académico en la UAEM. Su muerte provocó indignación entre la comunidad universitaria y también generó una reacción diplomática de España.
Pero el reclamo estudiantil va más allá de un solo caso.
De acuerdo con reportes periodísticos, durante 2026 cuatro alumnas de la UAEM han sido asesinadas: Kimberly Joselin Ramos Beltrán, Karol Toledo Gómez, Michelle Itzayana Fuentes Calderón y Claudia Tacoronte.
La acumulación de estos casos ha provocado que estudiantes cuestionen las condiciones de seguridad dentro y fuera de la universidad. Un día antes, cerca de un millar de universitarios marcharon en Cuernavaca y llevaron sus reclamos hasta el Palacio de Gobierno.
La interrupción del desfile duró varios minutos. Posteriormente, los contingentes militares y escolares retomaron su recorrido, mientras las manifestantes se trasladaron hacia la explanada del Palacio de Gobierno, donde continuaron denunciando la violencia contra las mujeres.
La escena dejó una imagen difícil de ignorar: mientras las instituciones conmemoraban la Independencia, estudiantes utilizaron el mismo espacio público para exigir algo mucho más inmediato: poder estudiar, desplazarse y vivir sin miedo.






