Morelia, Michoacán.- En 2015 México prohibió el uso de ejemplares de vida silvestre en espectáculos circenses. Sin embargo, no existe respaldo oficial para afirmar que 85 por ciento de esos animales murió, desapareció o terminó en el mercado negro de la taxidermia.
¿Qué trajo consigo la reforma a la Ley General de Vida Silvestre?
La reforma a la Ley General de Vida Silvestre entró en vigor el 8 de julio de 2015. La legislación prohibió utilizar animales silvestres en los espectáculos de circo, pero permitió que sus propietarios pudieran venderlos, donarlos o conservarlos bajo condiciones de trato digno.

Antes de la entrada en vigor de la prohibición, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales tenía registrados mil 091 ejemplares provenientes de los circos.

En 2015, el gobierno federal informó que existían 108 zoológicos y seis Centros para la Conservación e Investigación de la Vida Silvestre, además de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre que podían recibir ejemplares.
Los animales no recibieron el manejo que se esperaba
Un año después, un reporte oficial citado por la Cámara de Diputados contabilizaba 11 animales muertos —cuatro en 2015 y siete en 2016—, aunque no se establecieron las causas de esas muertes. También se reportó que cientos de animales permanecían en circos o habían sido vendidos o donados.

La transición sí generó dificultades para propietarios de circos y para las autoridades encargadas de supervisar y reubicar a los animales. Incluso representantes del sector denunciaron problemas de manutención y mortalidad en algunos sitios donde fueron trasladados.






