Morelia, Michoacán.— Los cárteles mexicanos estarían acelerando el uso de drones y recurriendo al reclutamiento de personas con experiencia en la guerra entre Rusia y Ucrania, una transformación tecnológica que representa nuevos desafíos para las autoridades de México y Estados Unidos.
Una evaluación interna del gobierno estadounidense, revelada por The Washington Post, advierte que las agencias antinarcóticos de ambos países no estarían suficientemente preparadas para enfrentar la evolución de estas tecnologías en manos de organizaciones criminales.
El reporte del diario estadounidense, elaborado por los periodistas Alex Horton, Samantha Schmidt y Warren P. Strobel, se basa en entrevistas con cinco funcionarios de Estados Unidos y uno de México.
Cárteles buscan experiencia adquirida en la guerra de Ucrania
Uno de los principales puntos de preocupación es la transferencia hacia América Latina de conocimientos adquiridos en el campo de batalla de Ucrania, donde los drones se han convertido en una herramienta fundamental para labores de reconocimiento y combate.
De acuerdo con los funcionarios consultados por el periódico, los cárteles mexicanos han incrementado el uso de dinero y coacción para reclutar principalmente a colombianos que regresaron después de combatir en Ucrania.
Además, organizaciones criminales habrían buscado enviar a personas vinculadas con sus estructuras al conflicto europeo para que posteriormente regresen con conocimientos y experiencia.
Un funcionario estadounidense relacionado con operaciones antinarcóticos aseguró que algunos integrantes son enviados bajo contratos de un año e incluso existirían amenazas contra sus familias para garantizar su regreso.
“Estarán en una situación mucho mejor, mucho mejor entrenados y con un equipo muy superior”, aseveró el funcionario citado por The Washington Post.
Buscan drones capaces de transportar más explosivos
El problema no se limita al aprendizaje de nuevas técnicas de vuelo. Según la información publicada, las organizaciones criminales estudian mecanismos para evadir los sistemas utilizados por las autoridades para neutralizar drones.
Entre estas estrategias se encuentra el empleo de frecuencias de radio alternativas y otras técnicas destinadas a evitar los sistemas de interferencia o inhibidores.
También existiría interés por adquirir aeronaves no tripuladas más avanzadas, capaces de permanecer durante más tiempo en el aire y transportar mayores cargas, incluidos explosivos.
Uno de los funcionarios consultados prevé que algunas de las habilidades y tácticas aprendidas directamente en Ucrania comiencen a ser utilizadas por organizaciones criminales latinoamericanas durante los próximos meses.
Drones ya son utilizados para vigilar autoridades y rutas de contrabando
El uso de estas aeronaves por parte del crimen organizado no es nuevo. Los grupos de narcotráfico en México ya emplean drones para observar operativos de seguridad y localizar rutas que pueden ser utilizadas para el contrabando.
Sin embargo, la incorporación de tecnología más sofisticada y de personas con experiencia militar podría modificar el alcance de estas operaciones.
Estados Unidos ha incrementado sus actividades contra estas aeronaves. De acuerdo con el reporte periodístico, recientemente desplegó sistemas láser de alta energía y mandos militares atribuyeron a esos equipos el derribo de 11 drones presuntamente relacionados con cárteles entre el 24 de agosto y el 4 de septiembre.
Advierten posibles ataques propios de un escenario de combate
El general retirado Glen D. VanHerck, quien encabezó el Comando Norte de Estados Unidos y el Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica, advirtió sobre la posible evolución de las capacidades criminales.
Los grupos delictivos “utilizarán técnicas para contrarrestar nuestros drones de vigilancia e incluso podrían llegar a atacarlos de formas propias de un escenario de combate”, señaló en entrevista con el diario estadounidense.
VanHerck consideró que uno de los principales riesgos podría encontrarse fuera de la zona inmediata de la frontera entre México y Estados Unidos.
En ese escenario, los cárteles podrían emplear drones cargados con explosivos principalmente contra fuerzas de seguridad mexicanas y organizaciones criminales rivales.
Colombianos regresarían con conocimientos sobre drones
Un alto funcionario del Departamento de Estado indicó que Washington tiene conocimiento de combatientes colombianos que participaron en ambos bandos de la guerra entre Rusia y Ucrania y posteriormente regresaron a América Latina.
Estas personas habrían adquirido conocimientos avanzados sobre tecnología y tácticas relacionadas con drones que, directa o indirectamente, terminaron beneficiando a organizaciones vinculadas con el narcotráfico.
El fenómeno representa un desafío adicional debido a la experiencia práctica obtenida en uno de los conflictos donde la utilización militar de drones ha evolucionado con mayor rapidez.
Estados Unidos busca evitar transferencia de conocimientos militares
El Departamento de Estado estadounidense informó a The Washington Post que mantiene colaboración con agencias policiales de ese país y autoridades de Ucrania para reducir el riesgo de que conocimientos adquiridos en el campo de batalla sean transferidos a organizaciones criminales.
La dependencia señaló que busca “adoptar medidas que mitiguen el riesgo de transferencia de habilidades de combate” y aprovechar las lecciones obtenidas en Ucrania sobre neutralización de aeronaves no tripuladas para “contrarrestar la amenaza de los drones de los cárteles”.
En contraste, portavoces del Departamento de Justicia y de la Administración de Control de Drogas (DEA) no respondieron a las solicitudes de comentarios realizadas por el periódico.
México y EU enfrentan un nuevo desafío contra el crimen organizado
La evaluación citada por el diario coloca el avance tecnológico de los cárteles como un desafío para la estrategia antidrogas de la administración de Donald Trump y para las instituciones mexicanas encargadas de enfrentar a las organizaciones criminales.
El escenario plantea una carrera tecnológica: mientras las autoridades desarrollan sistemas para detectar, interferir o derribar drones, las organizaciones criminales buscan mecanismos para superar esas defensas.
La advertencia central del reporte es que la experiencia obtenida en conflictos militares podría acelerar esa transformación y llevar a los grupos criminales a incorporar tácticas y tecnologías hasta ahora asociadas principalmente con escenarios de guerra.






