El ejercicio reunió las respuestas de 565 mil 396 maestros, de los cuales el 81 por ciento respaldó la creación de lineamientos orientados a garantizar que estas herramientas sean utilizadas de manera segura y con propósitos educativos.
Ocho de cada 10 maestros piden reglas para los celulares
Mario Delgado, titular de la SEP, informó que una parte de los resultados fue presentada durante la reunión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas. En ese encuentro se expuso una propuesta que continuará bajo análisis antes de definir su aplicación en los centros escolares.
“El diagnóstico: el 81 por ciento está a favor de que haya lineamientos, de que haya reglas para garantizar un uso seguro y con fines pedagógicos”, mencionó.
El respaldo expresado por los docentes apunta a regular los dispositivos, no necesariamente a prohibirlos. La intención planteada es contar con criterios claros para aprovechar sus posibilidades educativas y reducir los riesgos vinculados con su uso inadecuado.
Teléfonos y relojes inteligentes tienen presencia en los planteles
Los resultados de la consulta muestran que el teléfono celular es el dispositivo más utilizado por los estudiantes. Casi 40 por ciento de los maestros reportó su presencia, mientras que los relojes inteligentes ocuparon el segundo lugar, con 24 por ciento.
De acuerdo con los profesores, estos aparatos no se limitan al interior del salón de clases: también son utilizados durante el recreo y en los horarios de entrada y salida de los planteles.
Este panorama plantea el desafío de establecer reglas que puedan aplicarse en distintos momentos de la jornada escolar, sin perder de vista las necesidades de comunicación, seguridad y aprendizaje de cada comunidad educativa.
Docentes advierten distracciones y menor convivencia escolar
La pérdida de atención aparece como una de las principales preocupaciones entre el personal docente. El 48 por ciento de los participantes consideró que los celulares dificultan mantener concentrados a los alumnos durante las clases.
Asimismo, 38 por ciento señaló que estos dispositivos interrumpen las actividades escolares, mientras que 34 por ciento advirtió una disminución en la convivencia entre estudiantes debido al tiempo que pasan frente al teléfono.
Las cifras reflejan que el debate va más allá del acceso a la tecnología: también involucra el desempeño académico, la interacción personal y la construcción de ambientes adecuados para el aprendizaje.
Conflictos surgidos en redes sociales llegan a las aulas
Otro de los hallazgos está relacionado con los problemas que comienzan en plataformas digitales y posteriormente repercuten en la vida escolar. Según la consulta, 38.7 por ciento de los docentes identificó este fenómeno.
“Están detectando ya casi un 40 por ciento, un 38.7 por ciento, que conflictos que se generan en las redes se trasladan al aula”, expuso Mario Delgado.
La situación pone sobre la mesa temas como el ciberacoso, la difusión de contenido sin consentimiento y las confrontaciones entre alumnos originadas fuera del horario de clases, pero con consecuencias dentro de los planteles.
Maestros proponen protocolos y participación de las familias
Frente a los riesgos detectados, 51 por ciento de los maestros propuso crear protocolos específicos para atender incidentes relacionados con dispositivos electrónicos y redes sociales.
Los participantes también consideraron indispensable involucrar a madres, padres y tutores en los acuerdos que regulen el acceso de niñas, niños y adolescentes a las tecnologías digitales.
La participación familiar será relevante para evitar que las reglas se apliquen únicamente durante el horario escolar y para promover hábitos digitales responsables tanto en los hogares como en las aulas.
SEP revisará la propuesta con autoridades estatales
La SEP y las autoridades educativas de las entidades revisarán la propuesta para determinar el contenido y alcance de los lineamientos que podrían aplicarse en las escuelas del país.
La definición deberá considerar las diferencias entre niveles educativos y comunidades escolares, así como las condiciones de conectividad y los casos en los que los dispositivos funcionan como herramientas de apoyo académico o de comunicación familiar.
Con ello, la autoridad educativa buscará construir reglas que permitan aprovechar la tecnología con fines pedagógicos, proteger a los estudiantes y disminuir las distracciones y conflictos asociados con el uso de teléfonos celulares y redes sociales.






